¿Cuáles son las causas y los factores de riesgo de un resfriado y la gripe?

Las causas de la gripe son principalmente virus de influenza que pertenecen a los tipos de virus de influenza A o influenza B.

Las causas de los resfriados suelen ser los rinovirus, pero más de 200 tipos de virus son capaces de causar el resfriado común.

Los factores de riesgo para el resfriado común y la gripe son similares o idénticos. Los factores de riesgo incluyen lo siguiente:

  • Contacto con una persona que tiene un resfriado o gripe, especialmente el contacto con las membranas mucosas, la saliva y / o artículos que una persona infectada ha tocado (por ejemplo, toallas, cepillos de dientes y tazas).
  • Contacto con otros objetos que puedan ser tocados por una persona infectada como pasamanos, pomos de las puertas y otros artículos de alto uso.
  • El riesgo aumenta en individuos con sistemas inmunes comprometidos.
  • En general, los jóvenes y los viejos suelen ser más susceptibles a estos virus.
  • El estrés, el tabaquismo y la falta de sueño pueden aumentar el riesgo de contraer estas infecciones virales.

Las personas que no reciben la vacuna anual contra la gripe tienen más probabilidades de correr el riesgo de infectarse con un virus de la gripe.

Desafortunadamente, debido a la gran cantidad de virus que pueden causar un resfriado, no hay una vacuna disponible comercialmente contra los virus del resfriado.

Y por otro lado, lamentablemente vivimos la cultura de la automedicación, siendo que esta es la mejor forma de fortalecer al virus que puedas tener.

Lo ideal ante un síntoma como estornudos, ojos llorosos, cansancio, sed, dolor de cabeza, es acudir al médico.

De hecho hay virus que solo se pueden detectar a través de pruebas de laboratorios y es así como se puede atacar de forma puntual a dicho virus.

La automedicación no es segura, espacialmente para los jóvenes y personas mayores.

Resultado de imagen para riesgos de la automedicación

Por otro lado, viene muy bien el nivel de prevención que tengamos en casa y los hábitos inculcados.

El comer alimentos ricos en vitamina C ayuda resistir más el sistema inmunológico. En general tener una dieta balanceada y tomar mucha agua, aún cuando sean días fríos ayuda a que tu cuerpo tenga las vitaminas que necesita.

Por otro lado vienen los hábitos, esto es, descansar adecuadamente: dormir el tiempo suficiente y a tus horas. Comer a tus horas y particularmente, manejar adecuadamente el estrés es otra forma de tener en buen nivel tu sistema inmunológico.

Los cambios bruscos de temperatura es otra fuente a cuidar. Carga un suéter ligero y cuando entres a un establecimiento o salgas de un instalación cerrada úsalo mientras nivelas los cambios de temperatura.

Aún en épocas de calor es posible contraer un resfriado, esto cuando estas sudando copiosamente y entras a un área con aire acondicionado fuerte o viceversa.

Y recuerda, la limpieza es tu amiga… lávate las manos cuantas veces sea posible y más si te llevas tus manos a la cara o piensas consumir alimentos.

Con un poco de cuidados y buenos hábitos, será posible mantener a raya a la gripe o resfriado.