La música, antes y ahora

Uno de los enormes problemas de escuchar música por internet, y no pagar, son los comerciales que a cada rato salen mientras disfrutas de tus temas favoritos. Es muy molesto tener que enterarse de los descuentos en mármoles para cocina cuando lo único que te interesa es vivir la música en tus oídos mientras estás trabajando, estudiando, caminando, en el gimnasio o en el transporte público.

Recuerdo cuando hace muchos, muchos años, traer un walkman era el boom como ahora es tener una cuenta Premium en Spotify. Lo divertido era grabar tus canciones favoritas en el casette para así poder escucharlas las veces que quisieras y aunque no viví mucho la era del walkman, logré tener el mío junto con unos cincuenta casettes llenos de música y bobada y media como grabaciones de programas de terror: La Mano Peluda o  travesuras con mis hermanos.

La generación que más viví fue la del DiscMan, ¡esos sí eran buenos tiempos! Comprar CD`s en la papelería más cercana para grabar tu música y poder escucharla. El Boom era traer uno con capacidad de leer MP3, ya que te sentías poderoso al poder escuchar más de cien canciones y nunca cansarte. Yo tuve una colección enorme de discos grabados por mí y discos originales.

Actualmente, a pesar de todos los dispositivos electrónicos y programas que existen para escuchar música, los CD`s  sieguen tendiendo un lugar importante en la industria musical, y en el corazón de los fans. Al menos para mí, soy de las personas que siguen comprado discos para tenerlos de colección, porque lamentablemente ahora para eso sólo sirven.

Después llegó a mi vida la generación MP3, aparatos donde podía almacenar miles de canciones con entrada de USB. Nunca me gustó el Ipod ni el Itunes, y no exagero al decir que tengo mi MP3 de la marca Sony desde hace diez años más o menos, y me sigue sirviendo como si fuera nuevo.

Ahora lo que hacemos es descargar música. Antes, con la era de los discos esto también se podía, pero con el riesgo de bajar un virus del tamaño de una cobra venenosa. Ahora todo es un poco más fácil y si no sabes dónde bajar la música, siempre puedes contar con programas que descargan videos de Youtube en formato mp3, mp4, avi o lo que gustes.

Claro que es mucho más fácil meter música a tu teléfono, siempre y cuando no sea Iphone, y no es que tenga algo en contra de la marca, simplemente a mí no me gusta y no me acomodo a su manera de subir la música, para mí es mucho mejor arrastrar y soltar.

Pero si no quieres sufrir con nada de nada, en los programas de música como Spotify, Deezer  o Tuneln Radio encontrarás no sólo del género que te gusta, sino miles de listas de reproducción especiales para el momento en el que más lo necesites.

Y para finalizar, si no tienes internet, ni has pagado membrecía en estas aplicaciones, no le cabe nada a tu teléfono y tu discman quedó en el olvido, recuerda que siempre puedes utilizar la radio aunque escuches la misma canción cien veces y dos horas de comerciales.