Prevención de problemas del pie diabético

Para los adultos con diabetes, es imperante evaluar el riesgo de desarrollar un problema de pie diabético en los siguientes tiempos de la enfermedad:

  • Cuando se diagnostica la diabetes y, a partir de entonces, al menos una vez al año
  • Si surge algún problema en el pie
  • En cualquier ingreso al hospital y, mientras esté en el hospital, si hay algún cambio en su estado

Al examinar los pies de una persona con diabetes, es necesario quitarse los zapatos, calcetines, vendas y apósitos.

Vídeo:YouTube

Información: HC Medical e IMSS 

Se procede entonces a examinar ambos pies para detectar evidencia de los siguientes factores de riesgo:

  • Neuropatía, aquí se usan monofilamento de 10g como parte de un examen sensorial del pie
  • Isquemia de las extremidades
  • Ulceración
  • Callo
  • Infección y/o inflamación
  • Deformidad
  • Gangrena
  • Artropatía de Charcot

Al evaluar el riesgo actual de la persona si se llega a desarrollar un problema con el pie diabético y, si es necesario llegar a la difícil decisión de la necesidad de una amputación, se usa la siguiente estratificación de riesgo:

Riesgo bajo: No hay factores de riesgo presentes, excepto el callo.

Riesgo moderado: Deformidad o Neuropatía o Isquemia no crítica de las extremidades.

Alto riesgo:

  • Ulceración previa o
  • Amputación previa o
  • En la terapia de reemplazo renal o
  • Neuropatía e isquemia no crítica de las extremidades juntas o
  • Neuropatía en combinación con callo y/o deformidad o
  • Isquemia no crítica de las extremidades en combinación con callo y/o deformidad

Problema activo del pie diabético

  • Ulceración o
  • Infección diseminada o
  • Isquemia crítica de las extremidades o
  • Gangrena o
  • Sospecha de una artropatía de Charcot aguda, o un pie inexplicable, caliente, rojo, hinchado con o sin dolor.

Los niños con diabetes menores de 12 años y sus familiares o cuidadores deben recibir asesoramiento básico sobre el cuidado de los pies.

Para los jóvenes con diabetes que tienen entre 12 y 17 años, el equipo de atención pediátrica o el equipo de atención de transición debe evaluar los pies del joven como parte de su evaluación anual y debe proporcionar información sobre el cuidado del pie.

Si se descubre o sospecha un problema con el pie diabético, el equipo de atención pediátrica o el equipo de atención de transición debe derivar al joven a un especialista apropiado.

En general e e independientemente de la edad, la persona con diabetes debe poner especial atención en el cuidado de sus extremidades.

Un golpe, un raspón o una uña enterrada combinado con la diabetes puede resultar en una pesadilla.

Por lo tanto darle el seguimiento es lo ideal así como mantener los niveles de glucosa controlados y seguir un estilo de vida adecuado a la nueva condición de ser una persona diabética.

En particular con los niños y adolescentes, la constante comunicación e información les ayudará a convivir con su situación sin poner en mayor riesgo su salud.

Para prevenir enfermedades entra a HC Medical